Eclipses 26-27-28

Bienvenido al portal dedicado a los eventos astronómicos más fascinantes que viviremos próximamente, donde la Península Ibérica se convertirá en el escenario privilegiado de tres eclipses históricos. En este espacio encontrarás toda la información técnica y cronológica sobre estos fenómenos, junto con una guía completa para organizar tu propia observación de manera profesional. Nos enfocamos especialmente en tu seguridad, detallando las medidas de precaución esenciales para disfrutar del espectáculo sin riesgos, y te invitamos a explorar la programación especial del Museo de las Ciencias, que ofrece actividades y talleres diseñados para profundizar en los secretos del cosmos. Prepárate para descubrir cómo, cuándo y desde dónde ser testigo de este encuentro único entre el sol y la luna.

¿Cuándo y dónde van a tener lugar la tríada de eclipses ibéricos?

12 de agosto de 2026

2 de agosto de 2027

26 de enero de 2028

Medidas de precaución durante la observación

Mirar un eclipse solar sin la protección adecuada es extremadamente peligroso, ya que la radiación solar puede causar daños irreversibles en la retina en cuestión de segundos. Aunque la luz ambiental disminuye durante el fenómeno, los rayos ultravioleta e infrarrojos permanecen intensos, pudiendo provocar retinopatía solar, una quemadura de las células fotorreceptoras que no causa dolor inmediato, pero puede derivar en ceguera parcial o total.

Como regla general nunca debe observarse el Sol directamente, ni con aparatos ni con filtros, ni a simple vista.

Para observar este evento de forma segura, considera estas pautas fundamentales:

Consejos para observar un eclipse de Sol sin riesgos

La observación de un eclipse de Sol entraña serios riesgos para la vista que obligan a tomar precauciones. Nunca se debe observar el Sol, haya o no eclipse, si no es a través de filtros especiales, pues incluso cuando la Luna ha ocultado casi por completo el disco Solar, su luminosidad sigue siendo suficiente para producir graves lesiones oculares. Sólo si se tratara de un eclipse total no sería necesaria protección durante los pocos minutos/segundos de la totalidad.

En los establecimientos especializados en astronomía o en los planetarios y asociaciones de aficionados normalmente se puede adquirir algún filtro especialmente diseñado para la observación del Sol con seguridad durante cortos periodos de tiempo, bien inferiores al minuto. Deben usarse sólo si se encuentran en buenas condiciones, sin raspaduras, perforaciones, arañazos, roturas ni dobleces. Conviene probarlas antes mirando una bombilla de incandescencia.

Los filtros “caseros” son totalmente desaconsejables. Se han usado desde películas veladas a viejos disquetes tipo floppy, pasando por radiografías, gafas de sol, CDs, cristales ahumados, gafas de soldador, filtros baratos para prismáticos y telescopios… De todos ellos el único razonable son los vidrios o filtros de soldador de alto grado (de 12 a 14), aunque sus cualidades ópticas pueden dejar mucho que desear. Los demás, o bien no filtran la radiación en el factor requerido, o bien no filtran adecuadamente todo el rango de longitudes de onda al que responde el ojo humano.

 Una alternativa segura, si no se dispone del filtro adecuado, consiste en proyectar la imagen del Sol sobre una pantalla o cartulina blanca. Para ello se necesita una caja de cartón de al menos medio metro de longitud, abierta por un extremo. En el extremo opuesto (que dirigiremos al Sol) se practicará un pequeño agujero de 1 mm de diámetro. Sobre la pantalla blanca, situada fuera de la caja, cerca de su extremo abierto, se podrá ver la imagen del Sol, pequeña pero suficiente para apreciar el eclipse. Se obtendrá una imagen tanto mayor cuanto más larga sea la caja. No hay nada tan seguro como proyectar la imagen del Sol, a no ser que uno sepa muy bien lo que está haciendo y cuente con los filtros profesionales adecuados.

¿Cómo puedo saber si mis gafas son seguras? 

La norma internacional EN ISO 12312-2:2015 establece los requisitos de seguridad que deben cumplir las gafas diseñadas para mirar directamente al Sol, como ocurre durante un eclipse. Esta norma es distinta de la ISO 12312-1, que regula las gafas de sol normales, y solo la 12312-2 es válida para la observación solar directa.

Debemos tener en cuenta:

  • El cumplimiento de la norma ISO debe estar indicado claramente. Busca la inscripción «EN ISO 12312-2:2015» en las gafas, su embalaje o las instrucciones. Si solo pone «ISO 12312-1» (uso general), no son aptas para mirar el Sol.
  • Si las has comprado en la UE, deben llevar el marcado CE auténtico, y no simplemente impreso o sellado y sin más justificación. 
  • Fíjate en el etiquetado. Debe aparecer el nombre del fabricante, advertencias sobre el uso seguro, instrucciones claras de conservación y, si aplica, una fecha de caducidad. 
  • Examina las gafas físicamente. Si el filtro está rayado, suelto, doblado, tiene zonas más claras o se le nota algún defecto, no debes usarlas. Un solo punto débil puede dejar pasar suficiente luz como para dañar la vista.
  • Consulta fuentes fiables. Organismos como planetarios, asociaciones astronómicas o entidades científicas suelen recomendar distribuidores o productos que han pasado controles de calidad.
¿Cómo puedes organizar una observación?

En la vida de una persona, la posibilidad de disfrutar de un eclipse total de sol que pase por la zona donde vive puede ser algo totalmente extraordinario, y en algunos casos, puede que no llegue a ocurrir. En España no se produce uno desde 1959 (aunque este sólo se vio en Canarias), en la Península el último fue en 1905 (sin olvidar el híbrido de 1912, que cuando toco la península fue sólo de tipo anular) y no volverá a ocurrir uno hasta 2053, que sólo podrá verse en las zonas muy al sur de la misma. Centrándonos en Castilla-La Mancha, el próximo total no se dará hasta el 2180 y se verá cómo total sólo en una pequeña zona al noreste de Guadalajara.

Por eso, la cita de 2026 es un evento histórico que nadie querrá perderse. Sin embargo, un fenómeno de este calibre —que atraerá a miles de visitantes y movilizará a toda la población local— supone un enorme reto logístico. Aquí te resumo las claves para que todo salga bien:

  • El lugar es clave: En 2026, el sol estará muy bajo durante el eclipse. No cualquier sitio sirve; necesitamos espacios abiertos y con buena visibilidad, algo que en muchos pueblos puede escasear.
  • Gestión de multitudes: Se esperan grandes aglomeraciones. Es vital contar con planes de emergencia, controlar los aforos y facilitar el trabajo a los expertos en tráfico y seguridad.
  • Movilidad inteligente: Para evitar el caos, lo mejor es que los vecinos disfruten del eclipse cerca de sus casas. Para los visitantes, la solución pasa por parkings disuasorios y autobuses lanzadera. Ojo: el gran atasco suele ocurrir justo al terminar la totalidad, cuando todos intentan irse a la vez.
  • Un momento para todos: Debemos fomentar que casi todo el mundo pueda hacer una pausa en su trabajo (tiendas, gimnasios, oficinas) para ver el eclipse. No tiene sentido estar en una caja registradora mientras el cielo se oscurece.
  • Inclusión y servicios: Es fundamental habilitar puntos de observación específicos para personas con discapacidad y asegurar servicios básicos como aseos portátiles, limpieza y puntos violeta.
  • Detalles técnicos: ¡Cuidado con las farolas! Los ayuntamientos deben vigilar que los sensores de luz no enciendan el alumbrado público durante el eclipse, para no arruinar la experiencia.
  • Coordinación local: Los municipios vecinos deben trabajar juntos y evitar programar otros eventos (como conciertos con entrada) a la misma hora para no colapsar más la zona.

En definitiva, se trata de priorizar el acceso público frente al privado y prepararse con antelación para que la única preocupación sea disfrutar del espectáculo.

¿Qué y cómo son los eclipses?

Según la R.A.E.: 

Del lat. eclipsis, y este del gr. ἔκλειψις ékleipsis; propiamente ‘desaparición’.

1.- m. Astron. Ocultación transitoria total o parcial de un astro por interposición de otro cuerpo celeste. 

Los eclipses son fenómenos relativamente poco frecuentes, pero de indudable interés

¿Por qué se dan los eclipses?

Un eclipse solar ocurre cuando
la Luna se interpone entre el Sol y
la Tierra. Si el eclipse es parcial,
apenas notarás cambios y
necesitarás filtros especiales para
verlo sin dañarte los ojos.
Sin embargo, en un eclipse total,
todo cambia: durante unos pocos
segundos/minutos, el día se
vuelve noche y es posible ver las estrellas y los planetas a plena vista.

 Sin embargo, los eclipses lunares ocurren cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre ella. A diferencia de los solares, estos se ven fácilmente a simple vista y desde medio planeta a la vez. La Luna no suele desaparecer del todo, sino que adquiere un tono rojo suave debido a cómo nuestra atmósfera desvía la luz solar.


Otra ventaja de los eclipses de Luna frente a los de Sol es que los primeros pueden observarse desde todo un hemisferio terrestre mientras que los de Sol afectan a regiones más limitadas. Esto explica que para un determinado observador situado en un punto concreto de la superficie terrestre la visión de un eclipse total de Sol sea un acontecimiento verdaderamente extraordinario.

Como ya hemos apuntado, los eclipses de Luna suceden cuando ésta se encuentra en fase de Luna Llena, mientras que los eclipses de Sol coinciden con la Luna nueva. Pero naturalmente no se producen eclipses en cada lunación, puesto que se requiere que los tres astros implicados, Sol, Tierra y Luna logren una alineación perfecta en el espacio, y esto sólo se da unas pocas veces al año.

¿Por qué no hay eclipses todos los meses?
Aunque hay Luna llena y nueva cada mes, la órbita de la Luna está algo inclinada. Por eso, lo normal es que pase “por encima” o “por debajo” del Sol o de la sombra terrestre. Solo cuando los tres astros se alinean perfectamente se produce el eclipse.

 Debido al movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol, cada 6 meses aproximadamente se dan las condiciones para que se produzcan eclipses. Normalmente los eclipses acontecen por parejas: un eclipse parcial o total de Sol y otro parcial o total de Luna separados por dos semanas. También, aunque con menor frecuencia, los eclipses pueden venir aislados; en ese caso siempre serán de Sol.

Diferencias entre eclipses totales y anulares
Como la distancia de la Luna a la Tierra varía, a veces se ve más grande y tapa al Sol por completo (eclipse total). Otras veces se ve más pequeña y deja un anillo brillante a su alrededor (eclipse anular). En este último caso, el cielo no se oscurece tanto y siempre es necesario usar filtros para proteger los ojos.

 ¿Qué descubrimientos de la física se han hecho por estudiar eclipses totales de sol?

 El más famoso sirvió para demostrar la Teoría de la Relatividad de Einstein. En 1919, aprovechando un eclipse, el científico Arthur Eddington comprobó que la gravedad del Sol era capaz de curvar la luz de las estrellas lejanas. 

Esto confirmó que el espacio y el tiempo se deforman ante objetos con mucha masa, algo que las leyes de Newton no podían explicar.

¿Por qué es importante para la ciencia estudiar este tipo de eclipses?

Son laboratorios naturales. Permiten estudiar la corona solar (la capa externa del Sol), lo cual es clave para entender el clima espacial que afecta a nuestras telecomunicaciones. Además, gracias a estos fenómenos y a las teorías que confirmaron, hoy tenemos tecnología cotidiana como el GPS y hemos podido medir la velocidad de la luz o la distancia entre los planetas.

Aprende sobre eclipses en el Museo
  • Taller de 3clipses:  

 3 eclipses importantes van a tener lugar los próximos 3 años. Para ser un profesional antes de su visualización, ven a aprender qué son, cómo pueden ser y muchos más datos interesantes sobre estos magníficos fenómenos astronómicos. YA NO HAY DISPONIBILIDAD DURANTE EL CURSO 25-26.

  • Maleta de astronomía: 

 La enseñanza de la astronomía es fundamental no solo para la educación, sino también para el enriquecimiento cultural y la potencial contribución futura a la ciencia. Al nutrir la curiosidad de los usuarios por el cosmos, estamos preparando a las generaciones venideras para explorar y comprender mejor el universo que habitamos.

Por ello, este recurso itinerante en préstamo durante 15 días incluye hasta 21 juegos astronómicos, unos manipulativos y otros digitales adecuados desde la etapa de infantil a secundaria. Una de las particularidades de este preciado proyecto es que también se puede jugar en inglés. Además, lo acompañan 19 paneles expositivos en formato roll-up sobre los contenidos de la maleta.

  • Proyección planetario Totality: 

 Esta producción inmersiva sumerge al espectador en el fascinante mundo de los eclipses, explorando la mecánica celeste que permite que la Luna oculte al Sol de forma perfecta. A través de visuales envolventes, la película explica cómo estos eventos han pasado de ser presagios temidos en la antigüedad a convertirse en hitos científicos fundamentales, destacando momentos históricos como la validación de la Teoría de la Relatividad de Einstein.

Más allá de los datos técnicos, la experiencia busca transmitir la emoción sensorial de encontrarse bajo la sombra lunar, recreando la atmósfera única que se vive durante la totalidad. El contenido combina simulaciones espaciales realistas con gráficos educativos para enseñar al público a observar estos fenómenos de manera segura, preparándolos para entender la importancia astronómica y la belleza estética de los próximos eventos en el calendario planetario.

  • Proyección planetario 3CLIPSE: (en construcción)
Eclipses históricos

De los eventos astronómicos que más fascinación despiertan, por su espectacularidad y, localmente por su inusualidad, son los eclipses totales de Sol. El lugar en el que se producen, la oscuridad llega en pleno día de forma más o menos acusada, y pueden incluso llegar a verse estrellas y algún planeta. 

Sabemos por qué se producen y está dentro de la mecánica celeste, siendo procesos físicos predecibles, pero no siempre ha sido así, de hecho, en el pasado causaban admiración y miedo, estando rodeados de misterio, supersticiones y malos augurios.

Haciendo uso de efemérides, sabemos que desde el año 1000, en la península, hemos tenido 23 eclipses totales y 18 anulares.

17 de abril de 1912

El último eclipse total que pudimos ver desde la península fue el 17 de abril de 1912. En realidad, fue un eclipse híbrido, que durante una parte del recorrido se pudo ver cómo total y en otra como anular, aunque en la pequeña zona de la península donde se vio solo fue anular. 

30 de agosto de 1905

Si nos queremos remontar a un verdadero eclipse total en la península, nos tenemos que ir al 30 de agosto de 1905. 

8 de julio de 1842

Y si nos centramos en la ubicación donde actualmente se encuentra el Museo de las Ciencias, en la ciudad de Cuenca, el último eclipse total solar que se produjo fue el 8 de julio de 1842. Llegó a permanecer en totalidad algo más de un minuto y medio.

19 de julio de 939

 Quizás, uno de los eclipses históricos que fueron totales en Cuenca y en parte de la península, y que no podemos dejar de recordar, es el del 19 de julio de 939, y que la totalidad, en nuestra ciudad, llegó a una duración de casi cuatro minutos. En aquellas fechas, los ejércitos del rey Ramiro II (situados entre los ríos Pisuerga y Duero) y los del califa Abd al-Rahman III, en la batalla en la que estaba en juego las tierras del Duero, tras la salida del Sol, estando ya dispuestos para la batalla, el Sol comenzó a iluminar cada vez menos, llegando al punto en que la oscuridad, en pleno día, lo cubrió todo, haciendo que los animales volvieran a sus refugios (en  esta zona el eclipse no fue total, cubriéndose cerca de un 95% del Sol, aunque en Cuenca sí que lo fue). Ambos ejércitos asustados y temerosos detuvieron sus disputas. Podemos encontrar crónicas que lo describen:

“Encontrándose el ejército cerca de Simancas, hubo un espantoso eclipse de sol, que en medio del día cubrió la tierra de una amarillez oscura y llenó de terror a los nuestros y a los infieles, que tampoco habían visto en su vida cosa semejante. Dos días pasaron sin que unos y otros hicieran movimiento alguno.”

Kitab ar-Rawd

“El sol padeció terrible eclipse, en el día en el que en España Abderramen rey de los sarracenos, fue vencido en una batalla por el cristianísimo rey D. Ramiro.”

Manuel Bachiller “Antigüedades de Simancas”

El susto les duró unos cuantos días hasta que empezaron de nuevo la batalla, que finalizó con victoria de Ramiro II. Fue la famosa batalla de Simancas, siendo, además, la primera victoria que se obtiene contra al-Ándalus y que tuvo amplia repercusión en el resto de Europa.

Tras estas líneas de historia, queda de manifiesto lo extraordinario e inusual de estos eventos, por lo que merecen de una atención especial y hay que darles la importancia y relevancia que se merecen. 

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